Cada trabajador se revisa por separado
En las plataformas CAE la empresa y las personas llevan expedientes distintos. Puedes tener la empresa validada y, aun así, encontrarte con que un trabajador aparece como no apto para ese centro de trabajo.
Por eso, antes de que alguien vaya a la obra, conviene mirar su ficha concreta y no solo el estado general de la empresa.
Lo que suelen pedir de cada persona
Los requisitos los define cada cliente, pero este bloque se repite en casi todas las plataformas.
- Alta en la Seguridad Social y documento que la acredite.
- Documento de cotización del periodo, cuando el cliente lo pide cada mes.
- Formación en prevención de riesgos adecuada al puesto y al sector.
- Certificado de aptitud médica, o la renuncia cuando el reconocimiento no es obligatorio.
- Justificante de entrega de equipos de protección individual.
- Justificante de información de los riesgos del puesto y del centro.
- Tarjeta Profesional de la Construcción, en obras del sector.
Altas, bajas y personal temporal
Cuando entra alguien nuevo a mitad de obra es cuando más bloqueos aparecen: la documentación no está preparada y la revisión no es inmediata. Conviene subirla varios días antes de que la persona vaya al centro.
Con las bajas pasa lo contrario: dejar en la plataforma a quien ya no trabaja contigo llena el expediente de avisos y documentos caducados. Y si trabajas con personal de ETT o subcontratas a otra empresa, cada una tiene que aportar su propia documentación.
Los fallos que dejan a alguien en la puerta
Los más habituales son sencillos: una formación que no corresponde al trabajo que va a hacer esa persona, un reconocimiento médico caducado, un alta que aún no aparece en el documento de cotización o un justificante de EPI sin firmar.
Revisar estos detalles antes, y no el mismo día del acceso, es lo que evita perder jornadas.
Cómo te ayudamos
Revisamos qué pide tu cliente para cada trabajador, preparamos y subimos la documentación, corregimos lo que vuelva rechazado y controlamos las fechas de caducidad de cada persona.
La validación final depende siempre del cliente o de quien revisa el expediente.