Póliza y recibo son dos documentos distintos
La póliza describe qué está cubierto, con qué límites y durante qué periodo. El recibo acredita que esa cobertura está pagada y, por tanto, viva. Son cosas separadas y la mayoría de los rechazos vienen de enviar solo la primera.
Una póliza anual con un recibo del periodo anterior deja un hueco: el cliente ve un contrato en vigor sobre el papel pero sin prueba de que siga pagado hoy. Para quien revisa, eso es un riesgo que no puede asumir.
Los motivos de rechazo que más se repiten
Cuando el seguro bloquea el expediente, la causa suele estar en esta lista, y conviene revisarla entera antes de volver a subir nada:
- Se ha subido la póliza pero no el recibo que acredita que está pagada.
- El recibo corresponde a una anualidad anterior y no cubre las fechas del trabajo.
- El límite por siniestro es inferior al que exige el contrato o el pliego del cliente.
- La actividad asegurada no incluye el trabajo concreto que vas a realizar en esa obra.
- El tomador de la póliza no coincide exactamente con la empresa que figura en la plataforma.
- Falta la cobertura de responsabilidad civil patronal, que algunos clientes exigen aparte de la general.
El certificado de la aseguradora resuelve muchos casos
Cuando la póliza es larga, confusa o incluye datos que prefieres no compartir, la vía más limpia es pedir a tu aseguradora o a tu correduría un certificado de seguro en vigor. Suele ser un documento de una página con el tomador, el número de póliza, las coberturas, los límites y las fechas de vigencia.
Para el revisor es más fácil de validar que un condicionado de cuarenta páginas, y para ti evita enviar información que no viene al caso. Es un documento que las aseguradoras emiten de forma habitual precisamente para esto.
Si el límite exigido es mayor que el tuyo
Este es el único motivo de la lista que no se arregla con papeleo. Si el contrato exige una cobertura superior a la que tienes contratada, la única salida real es ampliar la póliza y esperar al nuevo recibo, y eso tiene un coste y un plazo que marca la aseguradora.
Por eso conviene leer la exigencia de cobertura cuando se firma el contrato y no el día antes de entrar. Descubrirlo tarde es una de las causas más caras de retraso, porque no depende de ti ni de nosotros.
Cómo te ayudamos
Comparamos lo que exige el cliente con lo que dice tu póliza, te decimos si el problema es documental o de cobertura real, pedimos a tu correduría el certificado o el recibo que falte y lo subimos al requisito correcto. Si hay que ampliar cobertura, te lo decimos claramente en lugar de intentar colar el documento otra vez.
EntraObra presta un servicio de gestión documental y apoyo administrativo. No somos mediadores de seguros ni emitimos pólizas ni certificados: los emite tu aseguradora o tu correduría. La validación final depende siempre del cliente.